Creada en 1987 en Rancagua, la Torta Turrón Nuez es una obra original de Isabel van Treek, nacida de su profunda pasión por la pastelería artesanal y de una tradición familiar marcada por la excelencia y la innovación.
Su receta combina con precisión un queque intenso de nuez, merengue italiano crocante, manjar, aireada crema chantillí, notas profundas de café y delicados toques de chocolate, dispuestos en capas generosas que equilibran textura, aroma y carácter. Cada preparación exige tiempo, técnica y un respeto absoluto por los procesos artesanales.
Su propuesta es tan novedosa y de tal éxito que, en el año 2002, la Torta Turrón Nuez se convirtió en la única torta en producción para Navidad y Año Nuevo, consolidándose como un clásico indiscutido que forma parte de los momentos más importantes de las familias de quienes nos eligen.
Hoy, este sabor único sigue siendo un sello de la casa: una creación nacida para innovar, que logró enraizarse en la cultura gastronómica local y nacional, enriqueciendo el patrimonio dulce de Chile.
Un orgullo de Rancagua, de la casa van Treek y de la pastelería hecha con identidad.

“Cuando creé la Torta Turrón Nuez no estaba buscando hacer algo famoso, sino algo bien hecho. Quería una torta húmeda, como las tortas que se hacían en las casas, con carácter, donde pudiera mezclar todo lo que había aprendido y atreverme a crear algo nuevo.
Desde el primer día ha sido siempre la misma torta. No cambió su receta ni su esencia. Con los años entendí que eso era justamente lo que las personas sentían: la reconocían, la elegían y la compartían. Así, de manera simple y honesta, fue creciendo su historia.
Lo que más me gusta de ella es su mezcla de sabores. Cómo cada uno aparece en su momento y luego se encuentra con los demás. Ese equilibrio es lo que la hace rica, y para mí, profundamente perfecta.”
Isabel van Treek.